viernes 2 de marzo de 2012

Del viaje del fraile

"Al principio, y sabiendo el poco conocimiento que tenían los marineros y más si eran españoles, les hablaba en latín para que pensaran que pensaran que era un dialecto africano. Y así lo creyeron los muy salvajes. Y sucedía por las tardes que yo, para mi consuelo, me ponía a recitar trozos de Virgilio y los muy bestias me repelían en mal español diciéndome: 
-¡Negro salvaje, ya estás maullando tu dialecto africano y bestial!
Y me golpeaban y me amenazaban con la muerte si abría la boca para hablar una lengua que no fuese la 'santa'."




El mundo alucinante, de Reinaldo Arenas

miércoles 13 de julio de 2011

El Club de la Lucha (fragmento) - Chuck Palahniuk

Ibamos por la segunda pantalla de la demostración para Microsoft cuando noto en la boca el sabor a sangre y tengo que tragármela. Mi jefe no conoce el material, pero no me dejará presentar el proyecto con un ojo morado y media cara hinchada por los puntos de sutura que me han cosido en el interior de la mejilla. Los puntos se han soltado, lo noto al rozar el carrillo con la lengua. Imaginaos un sedal enmarañado en la playa. Me los imagino como los puntos de sutura negros de un perro después de haberle hecho un zurcido, y sigo tragándome la sangre. Mi jefe es quien presenta el proyecto con mis notas, y yo manejo el proyector portátil, por lo que me encuentro apartado en un extremo de la habitación a oscuras.
Tengo los labios cada vez más pegajosos de sangre por haber intentado limpiármelos con la lengua y cuando se enciendan las luces y me vuelva hacia los consejeros de Micrososft - Ellen, Walter, Norbert y Linda - para decirles: Gracias por venir, tendré la boca brillante de sangre y la sangre asomará por entre los dientes.
Puedes tragar casi medio litro de sangre antes de sentir nauseas.

lunes 20 de junio de 2011

Para ti, amor mío

Fui al mercado de pájaros
                                         y compré pájaros
Para ti
amor mío
Fui al mercado de flores
y compré flores
Para ti
amor mío
Fui al mercado de hierros viejos
y compré cadenas
Pesadas cadenas
Para ti
amor mío
Después fui al mercado de esclavos
Y te busqué
Pero no te encontré
amor mío.



Jacques Prevert

jueves 16 de junio de 2011

domingo 3 de abril de 2011

Pero muchas veces me equivoco y mis palabras son navajas y tu silencio sangre derramada.

jueves 25 de noviembre de 2010

Factores Meteorológicos


Como un lagarto al sol.
Como un lobo en las tinieblas.
Como un delincuente común: a la sombra.   
de Luisa Valenzuela

jueves 11 de noviembre de 2010

Marta Ruiz, fuego entre cenizas.

(…) Ciertamente, no eran aquellos hombres de cabeza torturada los que podían llenar el destino de una mujer. ¿Intelectuales? ¡Bah! Criaturas débiles, hombres congelados. Y Marta Ruiz era una brasa entre cenizas.
-          ¡Un hombre verdadero! –suspiró ella, con el aire abstracto de quien invoca una utopía-.  ¡Todo un hombre, de músculos fuertes, y bien plantado en la realidad!
-          ¿El hombre de las cavernas? –le preguntó Haydée.
-          ¡No es eso! –protestó Marta.
Y no lo era, ciertamente. Diógenes femenino, Marta Ruiz buscaba todo un hombre, sin otra linterna que la de sus ojos traicioneros.
-     Hablo de un hombre que tuviese la delicadeza de un gentleman y la energía de un luchador. ¡Un hombre de instintos! Algo así como John Taylor en “El infierno de la selva”.
-     ¿John Taylor? –exclamó Haydée sin ocultar su desprecio- ¡Un bruto! Sólo hace papeles de bruto con mujercitas que andan buscando el rebenque. ¡John Taylor!
-     ¡Es un carácter! –dijo Marta.
-     ¿Cómo? –le replicó Haydée- ¿Soportarías la violencia de un bárbaro semejante?
-     Soportarla, no: hacerle frente, sí –distinguió Marta, fuego entre cenizas.
Y claro está que marta Ruiz le haría frente, aunque la moliera él a palos o la arrastrase del cabello por un living-room suntuoso hasta la locura. Porque Marta Ruiz tenía un alma de pararrayos y una vocación de rompeolas, y ansiaba entregarse al imperio de las fuerzas libres, aunque no sin lucha, entiéndase bien. Marta Ruiz era “todo un carácter”; pero, ¿la Historia no estaba llena de caracteres parecidos? ¡Aquel gran volumen de Mitología, devorado furtivamente no hacía mucho, en la biblioteca de su Liceo! Allí desfilaban Europa, Leda, Pasifae y Egina. Por cierto que el cisne de Leda no la impresionaba tanto como el novillo de Pasifae. ¡Oh, el toro blanco, a mediodía! ¡Oh, la curiosa estrategma! Demasiado fuerte. ¡Qué abismo de atracciones oscuras! ¡Ah, no mirar al fondo! Marta Ruiz no quería mirar al fondo del abismo, pero sus narices venteaban ahora, como si buscasen la región del fuego. Y, brasa entre cenizas, , abatió dos párpados encubridores sobre dos ojos, que la traicionaban.


Fragmento del Adán Buenosayres, de Marechal.

miércoles 20 de octubre de 2010

sábado 2 de octubre de 2010

lunes 27 de septiembre de 2010

domingo 29 de agosto de 2010

ouch!

No sé si es la incomodidad de sentirme descubierta, el malestar de creerme una imbécil, o sí es la impotencia de saberme malinterpretada (otra vez) y que no haya lugar para explicaciones (y que no tenga ningún sentido intentar darlas). Pero se me revolvieron el estómago y el cerebro.
¡Oh, maldición!

martes 24 de agosto de 2010

lunes 23 de agosto de 2010

miércoles 28 de julio de 2010

como una puñalada

La misma piel, las mismas sábanas.

El calor de tu cuerpo,

Que es el mismo que del mío.


No hacen falta palabras,

Tus manos dicen mucho más.


El silencio.


La misma piel, las mismas sábanas.

Y vos estás tan lejos.

jueves 15 de julio de 2010

Tala Huasi =)




(Mucho, mucho frío. Y mucho, mucho fuego)

sábado 10 de julio de 2010

Reflexiones del Rufián Melancólico

- Nadie puede negar que soy un hombre positivo. plata en mano y culo en tierra. La Cieguita me adoraría. No me molestaría para nada. Se atracaría de dulces, me despiojaría y tocaría el violín. Además, como es ciega, piensa cien veces más que el resto de las mujeres, y eso me entretendría.
(...)
Razonemos. Hay que ser positivo. ¿Otra mujer puede hacerme feliz? No. Son todas unas yeguas. Con cualquiera de ellas tendría que hacer el "mishé". Y terminaría rompiéndole alguna costilla de un palo. En cambio, yo sería el Dios de la Cieguita. Viviríamos a la orilla de una playa, y el día que me aburriera la tiro al mar para que se ahogue. Aunque no creo que eso ocurra. Por su parte la música me gusta. Cierto que podría sustituir a la Cieguita por una victrola, pero una colección de buenos discos es carísima, y además con la victrola yo no me podría acostar.
(...)
¿Qué es lo que se opone, por otra parte, a que me case con la Cieguita? Sería el día más feliz, más brutalmente extraordinario de su vida. Supongamos que yo pudiera convertirme en Dios. ¿Qué haría yo? ¿A quién condenaría? ¿Al que hizo mal porque su ley era hacer mal? No. ¿A quién condenaría, entonces? a quien habiendo podido convertirse en un Dios para un ser humano, se negó a ser Dios. A ése le diría yo: ¿Cómo? ¿Pudiste enloquecer de felicidad a un alma, y te negaste? Al infierno, hijo de puta.




Extractos de Los Lanzallamas, de Arlt

sábado 26 de junio de 2010




"Te levantás. No. No te levantás. Abrís los ojos, primero. Estás en una cama hecha de sábanas blancas."



Comienzo de La conmoción de los cerdos, de Sergio A. Iturbe.

domingo 20 de junio de 2010

You don't possess me
Don't impress me
Just upset my mind
Can't instruct me or conduct me
Just use up my time


I talk to the wind (King Crimson)

martes 8 de junio de 2010

Ahogarse en un vaso de agua




SORPRESA. El "hombre de la boina" se habría suicidado en un táper con agua.






En la madrugada de ayer se encontró al “hombre del sombrero”, que había sido denunciado la semana anterior por exhibicionismo. Facundo Altamirano (36) fue encontrado muerto por ahogo al suicidarse en un tupperware lleno de agua hirviendo.

El lunes pasado, ante la seccional cuarta, una seguidilla de denuncias advirtieron de un sujeto, reconocible por una boina y un piloto rojos, que se entretenía mostrando sus genitales a jóvenes estudiantes en el barrio Nueva Córdoba de esta ciudad. Dicho sujeto fue encontrado la mañana de ayer, ante las miradas atónitas de sus vecinos.

El Dr. Ramírez, del Instituto del Quemado, declaró ante la prensa que Altamirano (el hombre del sombrero) “presentaba quemaduras de tercer grado en el rostro y parte superior del cuello”. Sin embargo, lo curioso de este hecho, es que según la autopsia la muerte fue causada por ahogo y no por las quemaduras: “las quemaduras fueron sobre un cuerpo ya muerto”.

Por primera vez en la historia se registra una muerte voluntaria causada por este medio, un recipiente con agua en el que se introduce el rostro y orejas, hasta morir por ahogo. Se cree que el agua a esa temperatura para infligirse el ahogo se debe a que el hombre sufría de esquizofrenia residual galopante, y fue sólo por masoquismo.

Los vecinos encontraron el cuerpo 7 horas después del episodio, cuando el sodero entró a la casa, como de costumbre, a retirar los sifones vacíos.

domingo 9 de mayo de 2010